La mirada fotográfica de Marieta Laínz es muy versátil, pero no por ello menos incisiva. Su curiosidad abarca múltiples temas, tantos como se puedan poner delante de su cámara susceptibles de emocionarla o de incentivar su curiosidad, que nunca es acusadamente crítica, ácida o amarga, sino amable, positiva, y en ocasiones un punto melancólica.

 

Fernando Zamanillo

Crítico de Arte e Historiador